"Yo no estoy de acuerdo con lo que usted dice, pero me pelearía para que usted pudiera decirlo." Voltaire.
"Cuando la vida te presente razones para llorar,
demuéstrale que tienes mil y una razones para reír."

jueves, 2 de agosto de 2007

Una noche larga

Esta noche estaba muy cansada y tenía ganas de dormir pero fue apagar la luz y cerrar los ojos y saltar la imagen del individuo escondido en la escalera. Entre eso y que hacía bastante calor he aprovechado la noche para leer un poco y escribir en mi diario. Después estuve viendo el cortometraje de "El columpio" del que tanto me habla él (ver el link en la sección "El baúl").

Como todo el mundo, yo en muchas ocasiones he vivido experiencias similares. Quizás sea porque muchas veces me he arrepentido de no decir lo que pienso y siento, ahora procuro decirlo siempre que puedo. En muchas ocasiones he visto pasar el tren y he sentido un escalofrío cuando me he dado cuenta de lo que podía haber sido y no fue. En ocasiones por no ser capaz de expresarme. En otras por no saber comprender lo que me estaban comunicando. Sin embargo pienso que todas esas historias que nunca fueron porque el tren pasó estaban condenadas a pasar de largo sin más influencia en mi vida que el despertar la necesidad de expresarme y saber escuchar. Recuerdo que en esa etapa de mi vida, cuando tantos trenes pasaron de largo, tenía asumida la idea de que no había que expresar los sentimientos. Era como avergonzarse de sentir y de que me pudieran notar que tenía sentimientos. Con el tiempo he aprendido que eso es un error. Los sentimientos son necesarios y es necesario expresarlos. Los sentimientos sólo tienen la vida que se les da cuando se expresan. Si no se expresan de ninguna manera no existen aunque en nuestro interior nos quemen. Así que ahora intento dar vida a todos los que puedo, no dejando escapar ningún momento propicio a ello.

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