"Yo no estoy de acuerdo con lo que usted dice, pero me pelearía para que usted pudiera decirlo." Voltaire.
"Cuando la vida te presente razones para llorar,
demuéstrale que tienes mil y una razones para reír."

miércoles, 1 de agosto de 2007

Un regalo

Los domingos suelo coincidir en misa con una mujer de edad que va con su hijo y su hija, ambos rondando los cuarenta años. La hija tiene una deficiencia mental. Hay veces que abandona el banco donde están sentados sus familiares y se da una vuelta por la calle para luego volver con ellos. Un día su vuelta se prolongó más de lo que su madre esperaba. La impaciencia de ésta era palpable. Aún así dejó que fuera su hija la que libremente volviera a ocupar su sitio en el banco. Al cabo de un buen rato apareció. Su madre nada más verla increpó su actitud, descargando sobre ella toda la tensión que había acumulado con la espera. La hija permaneció en silencio con la cabeza baja escuchando a su madre. Al finalizar la regañina su madre volvió a atender a la misa y ella permaneció en silencio, con la cabeza baja. Y en su mano pude ver que traía tres folletos de los que ponen en la mesa de la entrada de la iglesia. Me estremecí porque comprendí que ella no había dejado de pensar en su familia durante su paseo y les traía un folleto a cada uno de ellos. Su madre tampoco había dejado de pensar en ella mientras la esperaba pero cuando la vio no pudo darse cuenta de que su hija le traía un regalo de aquel paseo.

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